quinta-feira, 22 de julho de 2010

SONETO -3-

Aspero amor, violeta coronada de espinas,
matorral entre tantas pasiones erizado,
lanza de los dolores, corola de la cólera,
por qué caminos y como te dirigiste a mi alma?

Por qué precipitaste tu fuego doloroso,
de pronto, entre las hojas frias de mi camino?
Quién te enseñó los pasos que hasta mi te llevaron?
Qué flor, qué piedra, qué humo mostraron mi morada?

Lo cierto es que tembló la noche pavorosa,
el alba llenó todas las copas con su vino
y el sol estableció su presencia celeste,

mientras que el cruel me cercaba sin tregua
hasta que lacerandome con espadas y espinas
abrió en mi corazón un camino quemante.


Pablo Neruda

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